Los mecanismos del cambio electoral del 11-M al 14-M

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Work data:

ISSN: 1130-3689

Alternate URL:
pdf file http://www.upf.edu/dcpis/_pdf/ignacio_lago.pdf

Type of work: Article (academic)

Categories:

Politics and Political Science

Abstract:

En este artículo estudiamos las consecuencias de los atentados perpetrados el 11 de marzo de 2004 (11-M) sobre las elecciones generales que tuvieron lugar tres días después. Considerando el trágico balance de 191 muertos y a la vista de las innumerables repercusiones que se les han atribuido, parece obvio que se trata de una cuestión tan polémica como complicada. Tiene razón Santamaría cuando señala que “resulta muy difícil admitir que un acontecimiento de esa naturaleza no tuviera efecto alguno sobre los resultados y muy fácil suponerle un impacto decisivo. Pero una cosa es considerarlo como un factor añadido al marco contextual y otra muy distinta convertirlo en la explicación de los resultados”.2 Si los gobiernos perdedores en las urnas suelen justificar sus derrotas acudiendo a motivos a veces pintorescos e incluso extravagantes, es lógico que cuando ocurre algún acontecimiento relevante de última hora (como fueron los atentados del 11-M) lo conviertan en la única razón explicativa de su derrota. De esta forma, los malos perdedores acaban transformándose en deslegitimadores de los resultados electorales, una estrategia mucho más grave e irresponsable para los supuestos de la vida democrática. En estos casos, los partidos suelen enrocarse en dos posiciones complementarias. De un lado, eliminan cualquier atisbo de responsabilidad a lo ocurrido durante su etapa al frente del gobierno; de otro, eliminan todo atisbo de decisión razonable a los votantes a la hora de valorar con sus votos la gestión del gobierno.